Nos quejamos de los chismosos, y estamos de acuerdo que los chismosos no caen bien a nadie. Pero eso es por lo general cuando el chisme es acerca de uno mismo, porque la mayoría de la gente apronta su oído para escuchar qué es lo que están diciendo de los demás.
















A decir verdad, todos tenemos (o hemos tenido) algo de chismosos. Por qué será que nos importa tanto espiar al prójimo para correr la voz?

Desde el punto de vista sociológico, el chisme ha siempre jugado un papel muy importante: el de establecer las normas sociales y definir valores. Cuando uno siente que todos hablan de lo que uno está haciendo, diciendo o sintiendo, entonces uno toma conciencia de que está haciendo algo diferente, posiblemente equivocado de acuerdo a las normas sociales, y tiende a revertir su determinación para poder conformar con las expectativas. Por ejemplo, cuando Maria le chismea a Juana que Rosita se fue a vivir con su nuevo novio cuando acaba de romper con el anterior, María le está enviando un fuerte mensaje de desaprobación a Rosita y la hará sentir incómoda. Para la próxima, Rosita pensara en el que dirán, y cuidara su imagen. Así es como el chisme funciona para crear control y mantener el status quo.

Pero por que la persona es chismosa? Por lo general, a quien le gusta chismear es por inseguridad, necesita saber lo que hace el prójimo para saber qué es lo que puede o no hacer, o para inspirarse en hacer algo semejante. Interesantemente, a la gente le interesa más el chisme de personas del mismo sexo, porque provee información que puede ser muy útil para la experiencia personal.

Los adolescentes son más chismosos porque en su inmadurez y búsqueda de identidad, viven mirando lo que los demás hacen. De esa manera pueden definirse a sí mismos. Pero quien se regocija del chisme lo continuará haciendo en la vida adulta como un hábito.

Ser chismoso tiene sus ventajas: es una figura codiciada porque los demás lo buscan para obtener información. “Ve y preguntale a Jose, el sabe todo lo que ocurre en el vecindario”, le dirá un vecino al otro sabiendo que José está siempre en la entrada del edificio para saber las ultimas noticias. Estas personas son por lo general muy ansiosas, y calman su ansiedad prestando atención a la vida de los demás para no ocuparse de la personal. Por otro lado, cuando Jose se entera del drama ajeno, sus propio drama ya no es tan severo, y eso le trae algo de paz.

También ser chismoso puede ser muy atractivo… sabemos que “información es poder”, y por lo tanto saber de los demás es una forma de sentirse en poder. La gente lo respeta porque sabe todo lo que está pasando, pero en realidad le tienen mucha precaución porque así como chismea de los demás, también lo puede hacer con uno mismo. Sin embargo, José puede sentir que él sabe más que los demás, y eso le da una apreciación de autoridad, totalmente subjetiva y artificial, excesivamente frágil.

Pero no todo es tan negativo. Estar en el chisme permite a muchas personas relacionarse socialmente con otras, cuando de otra forma no lo hubieran podido hacer. Muy interesantemente, un estudio de la Universidad de Michigan muestra que el chisme puede levantar el ánimo y reducir el estrés, pero… siempre y cuando se hable con conciencia. Según este estudio y mis observaciones, las reglas del buen chisme son las siguientes:

  • Decir un poco pero no mucho: no dar detallada información personal
  • Hablar de las cosas positivas
  • Dar a conocer las buenas noticias
  • Dar complementos – piropos
  • Hablar de algo ocurrido, pero no de las características de la persona
  • No generalizar a todos los del mismo grupo (ejemplo, todos los latinos, o todos los gringos…)
  • Considerar a quien le van a llevar el chisme: cuidado!, porque hay quienes lo puedan alterar!
  • Pensar antes de hablar, porque ese chisme puede volverse contra usted
  • Preste atención al lenguaje corporal, porque puede usted querer pasar un chisme positivo pero su mensaje puede ser el opuesto.
  • Use el humor pero no el sarcasmo


Si escucho el rumor de fuentes dudosas, admite que no está seguro de su certeza, pero entienda que una vez que la otra persona lo escucho y lo repita, invocara su nombre y posiblemente se olvide del detalle que usted dio, y deba después pedir perdón. De la misma manera es posible que usted escuche un rumor acerca suyo. Muchas personas prefieren evitar conflictos y dejarlo pasar, pero “el silencio otorga”, y el rumor continúa su curso creciendo cada vez más. Por lo tanto, esta vez le tocará a usted confrontar al chismoso y pedir aclaración de inmediato… cuanto antes lo mejor!!!

No poder dormir es un problema serio. Quien no descansa, no puede recuperar la energía para tomar decisiones correctas ni para enfrentar los problemas que se presenten. Por lo tanto, cuando le quitamos horas al sueño para poder completar un trabajo o cuidar de alguien,  no le hacemos un favor a nadie. Particularmente las mujeres tartán de robarle tiempo al dormir cuando sienten que es tanto lo que tienen que hacer.

De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades (CDC), uno de cada cuatro adultos no duermen lo suficiente (de 7 a 9 horas) por lo menos la mitad del tiempo. Unos 100,000 accidentes de auto ocurren al año por falta de sueño, resultando en 1,550 fatalidades. Los adolescentes no duermen más de 6.5 horas, mucho menos de las 9 horas que necesitan.

El cansancio o la fatiga nos deja irritables, molestos, ansiosos o deprimidos, y afecta la capacidad de concentración y memoria tanto como la de tomar decisiones. La falta de sueño afecta la salud disminuyendo nuestras defensas; sabemos que afecta el metabolismo y altera la tolerancia a la glucosa y la resistencia a la insulina, aun en personas sanas. También afecta el sistema circulatorio aumentando el riesgo de obesidad y diabetes. Aquellas personas que sufren dolores, los sienten más intensos cuando no se ha descansado lo suficiente.














Es más, estudios muestran que las personas que tienen problemas de sueño como la apnea (ronquidos, dificultad para respirar), tiene más incidencia de cáncer, según un estudio de la Universidad de Wisconsin.

Son muchas las razones por las cuales no podemos dormir, algunas veces asociadas con alguna otra condición médica (asma, dolor, malestares), emocional (preocupaciones, ansiedad, depresión, miedos), o como consecuencia del uso de alcohol, drogas o medicación. Para algunas personas puede ser un problema dormir cuando no están en su propia cama, o cuando el ambiente no es el apropiado por cuestión térmica o sensitiva, es decir porque hay ruidos o demasiada luz.

En casos de personas que han sufrido un trauma, las pesadillas lo predisponen al insomnio por temor a repetir las tragedias en el sueño.

El insomnio puede ocurrir por periodos cortos que pueden llegar hasta algunas semanas (insomnia agudo), o puede resultar una situación crónica cuando se ha establecido por  tres o más noches por semana, por un mes o más.

Estos son algunos consejos para dormir mejor:

Que hacer?:

  • Trate de ir a la cama y levantarse siempre a la misma hora.
  • Cerciórese que no haya luz que le moleste, o que haya una lucecita muy tenue si le molesta mucho la oscuridad.
  • La temperatura ambiente debe ser de su comodidad.
  • Escuche musica de relajacion
  • Tome un baño calentito.
  • Use medias en los pies si tiene frío.
  • Beba un té sin cafeína (manzanilla) o una leche calentita, pero no demasiado para no tener que despertarse para ir al baño.
  • Tenga una libreta en su mesita de luz donde anotar todo lo que tiene pendiente o que le preocupa, para dejar de pensar en ello.
  • Apague su celular para no sentirse tentado de mirar su último mensaje.
  • Tome respiraciones profundas que le permitan relajarse.
  • Practique ejercicios de relajación o meditación.


Que NO hacer?:

  • No tome siestas durante el día para recuperar lo que no durmió la noche anterior.
  • No se acueste a descansar ni a mirar televisión; la cama es solo para dormir por la noche.
  • No tome bebidas con cafeína.
  • No use estimulantes como la nicotina (cigarrillos).
  • Evite el alcohol porque si bien lo duerme, despertara al cabo de algunas horas.
  • No vaya a a la cama con hambre, pero no coma pesado antes de irse a dormir.
  • No haga ejercicios físicos 3 o 4 horas antes de irse a dormir, pero mantenga una vida física activa durante el dia.


Si aun asi no se puede dormir, levántese y lea un libro aburrido. Solo regrese a la cama cuando tenga sueño.

La televisión no es recomendable porque los comerciales tienen efectos especiales de sonido que lo harán despertar tanto así como las vibraciones y estímulos visuales. Sin embargo, algunas personas se duermen más fácilmente con el televisor prendido. Si ese es su caso, pongalo acondicionado para que se apague solo en una hora. De la misma manera, los juegos de moda en el teléfono producen respuestas variadas: en algunas personas no les permite dormir, mientras que en otras es una fuente de distracción de las preocupaciones, principalmente en las personalidades obsesivas-compulsivas, y le permiten desconectarse emocionalmente para poder encontrar el sueño.

También se dice que el sexo ayuda a dormir. Pero, teniendo estadísticas a mano donde muestran que el 52% de la gente no está satisfecha con su vida sexual, podemos dudar que el sexo ayude a dormir en la mayoría de la gente.

Son muchas las medicaciones disponibles para el insomnio, e incluso las puede encontrar en la farmacia sin prescripción. Pero le recomiendo que consulte con su médico, porque toda medicación, aun las naturales, tienen efectos secundarios.

Que descanse y sueñe con los angelitos!

Para los adolescentes, jugar

con la vida puede ser muy

excitante, como también lo

es jugar con la excitación

sexual. Parece inconcebible

que algunos jóvenes tomen

riesgos contra sus propias vidas,

pero un problema muy

frecuente es que los

adolescentes se confunden

entre la emoción y la

excitación , así como la aventura

y el creerse invencibles.

Las estadísticas indican que los

jóvenes latinos son la mayoría

de quienes intentan el suicidio,

y esta es la tercera causa de muerte entre los muchachos de 15 a 24 años. Las adolescentes son quienes intentan mas el suicidio sin llegar a completarlo, pero son los varones quienes se suicidan cuatro veces más que las mujeres, quizás la mayoría por error de cálculo al jugar con la muerte.

Lamentablemente muchos jóvenes fallecen en el intento de suicidio, pero la mayoría de aquellos que no lo logran cuentan de haberse arrepentido de hacerlo cuando ya se veían alejarse de la vida..

Sabemos que aún estudiantes brillantes, con un futuro muy prometedor, terminaron sus vidas por accidente. En algunos casos no se sabe si realmente fue un intento de suicidio o solo por experimentar con situaciones límites.

Pero también sabemos que muchos se suicidan por equivocación. Todo ocurre por “modas”. La nueva “moda” es intentar un estado de “high”, es decir de excitación, inhalando solventes como limpiadores de computadora, o gas en lugar de usar drogas de la calle. Y otro “nuevo estilo” es colgarse de una soga hasta casi perder el conocimiento para luego “descolgarse” y sentir supuestamente la emoción que acompaña a la sangre que regresa a oxigenar el cerebro. La asfixia puede producir excitación y euforia causadas por la adrenalina liberada cuando el organismo se encuentra en situación de amenaza.

Es claro que para poder regresar se necesita de una banqueta donde volver a apoyar los pies a tiempo. Es decir, existen dos modalidades: 1) acción mecánica externa causada por ahorcamiento o estrangulación; 2) obstrucción de las vías respiratorias.

Esta puede ser una práctica masoquista, donde la combinación del dolor infringido a uno mismo y jugar con situaciones extremas pueden llevar a una excitación aberrante.

Algunos de estos jóvenes practican esta “moda” para intensificar un orgasmo mientras se masturban (asfixia autoerótica). En otros casos, los jóvenes practican la asfixia erótica (asfixiofilia o hipoxifilia) en pareja, dándole la responsabilidad del estrangulamiento al compañero/a. Supuestamente la pareja sabrá cuando descontinuar la supresión de oxígeno, pero la realidad es que ambos pueden estar bajo la influencia de sus propias reacciones emocionales y la respuesta a tiempo puede no ser la esperada. Puede llegar a ser muy tarde cuando se dan cuenta, y en lugar de resultar un episodio erótico, termina siendo uno mortal con la concomitante culpa de quien no supo parar a tiempo.

La muerte ocurre cuando la pérdida de conciencia causada por la asfixia parcial lleva a perder el control en el proceso de estrangulamiento, resultando en la asfixia total y la muerte.

La asfixia, entonces puede producir el coma o la muerte, y en el mejor de los casos un daño cerebral cuando el oxígeno no llega al cerebro. Es obvio que no se puede calcular el tiempo exacto de asfixia y evitar un daño cerebral.

Cuando el oxígeno no llega al cerebro, se produce un estado semi-alucinógeno llamado hypoxia. Cuando es combinado con un orgasmo, su efecto es similar a la cocaína, y por lo tanto puede llegar a crear dependencia psicológica.

Si bien estamos hablando de una nueva “moda”, existe documentación acerca del estado de erección y de la eyaculación producida en personas que morían colgadas en la soga en el siglo 17. También hay datos de esta práctica en oriente e introducido en Europa por los miembros de la Legión Extranjera Francesa a su regreso de la guerra de Indochina. Sin embargo debe entenderse que esta reacción biológica es el resultado de la relajación muscular producida por la muerte, y no por el placer de morir.

En psicología clínica, la asfixia erótica se presenta en personas que se excitan sexualmente frente a estímulos no convencionales; se la considera una forma peligrosa de masoquismo.

Se estiman entre 250 a 100 las muertes por año en los Estados Unidos por asfixia erótica, la mayoría de ellos adolescentes varones. Sin embargo, la gran preocupación es que estos números aumenten con la “moda”, y se convierta en una nueva epidemia masoquista.

Chismosos

No hay duda que la vida cambia, pero los que ya no estamos tan jóvenes estamos muy preocupados por cómo los jóvenes invierten su tiempo. Dice mi contador Oscar Sendowsky: “hay inversiones que dan pérdida”… estarán estos jóvenes gastando su tiempo inútilmente?

Sabemos que en los Estados Unidos, un 99% de los muchachos y un 94% de las ninas juegan videos por lo menos una hora por dia. Alguien está realmente ganando de estas actividades: la industria de los videos representó 25 billones de dólares de ganancia en el 2010, mucho más de lo que Hollywood puede realizar. Por ello, cada vez vemos videos más atractivos, y los veremos más aún en el futuro cuando nos deslumbramos con la creatividad de sus diseñadores, quienes harán esfuerzos para que principalmente los jóvenes continúen consumiendo este producto, como por ejemplo con el nuevo Pokemon, que atrae a los coleccionistas.
















No podemos ignorar las posibles consecuencias negativas que puedan traer estos juegos, tales como adicciones, conductas violentas, ansiedad, obesidad, o aislamiento social. Indudablemente, si un joven invierte una hora al día para jugar videos, le está quitando ese tiempo a otras tareas más constructivas, tales como la relación con la familia base de una sociedad, con amigos para desarrollar habilidades sociales, dejando a un lado el aprendizaje en la academia, en la curiosidad por la vida, y el manejo de conflictos de la vida diaria.

Sin embargo, los juegos de video pueden tener algunos beneficios. Como todo, la cuestión es la intención de lo que hacemos con cada cosa que se nos presenta. Como se trata de una moda reciente, no existen demasiados estudios todavía que puedan concluir en las consecuencias que los videos puedan tener en los jóvenes. Pero ya existen algunos estudios que nos pueden traer algo de claridad. Uno de ellos es el presentado en el American Journal of Play (Otoño, 2014) por Adam Eichenbaum, Daphne Bavelier, y C. Shawn Green, que indica los efectos positivos que los juegos de video pueden tener en el proceso mental, tal como mejora de la atención, memoria, y capacidad para tomar decisiones, todas estos factores fundamentales de la inteligencia.

Por lo tanto, se han llegado a distinguir las siguientes características de los juegos que pueden ser positivos para el desarrollo y la maduración de los jóvenes:

Efectos visuales: mejora la sensibilidad sobre el contraste visual para distinguir figuras y colores. Se puede usar como ejercicio para casos donde hay pobre visión de uno de los ojos que pudiera tener mejoría bajo el estímulo correcto.

Atención y concentración: Mejora la capacidad para focalizar la atención y evitar distracciones, reducir la impulsividad,  mejorando así algunos problemas de aprendizaje tales como la dislexia.

Otros estudios realizados muestran que algunos juegos permiten desarrollar habilidades sociales, cognitivas y emocionales, cuando se puede ensayar sobre temas que tienen que ver con la agresión y el conflicto.  Además, los niños pueden aprender a socializar cuando juegan en competencia con otros, a diferencia de la pasividad que trae estar sentado frente a un televisor.

Es más, un estudio a nivel neurológico muestra el crecimiento de la materia gris, de nuevas neuronas y de la conectividad de las distintas regiones del cerebro responsables de la orientación espacial, formación de la memoria, de estrategias de planeamiento, y de las habilidades motoras.

Otro estudio interesante en ratas sobre el efecto de los juegos de video agresivos muestra que ciertos químicos en algunas regiones del cerebro (órbita frontal) que coordinan las actividades sociales son estimulados y por lo tanto más desarrollados, por lo que se estima que puede producir el mismo estímulo en el ser humano.

En mis observaciones clínicas, el juego permite el uso de la creatividad para expresar emociones o conflictos, mientras que los juegos de video son más estructurados y no tienen la misma flexibilidad.

Sin embargo, algunos juegos permiten al jugador diseñar su propio juego, lo que permite desarrollar su capacidad de coordinación y creatividad. Otros juegos plantean diferentes niveles de dificultad, lo que incentiva la lógica, la capacidad para resolver problemas desde nuevos puntos de vista. La destreza y velocidad pueden también ser desarrollarse con juegos que imponen un tiempo limitado para resolver temas. Y por sobre todo, los juegos permiten el ensayo por lo que uno puede equivocarse y volver a empezar, desarrollando la capacidad de auto control.

Pero los juegos de video no son solo privilegio de los jóvenes. Las personas de la tercera edad pueden también encontrar una respuesta jugando. Los estudios muestran que las personas de más edad que mantienen una mente activa están 2.6 veces menos propensos a desarrollar demencia o Alzheimer, mejorando la memoria y el humor, como también el plazo de vida. El secreto para lograrlo es estimular el cerebro en actividades que normalmente no realizamos. Cuando le damos la oportunidad a desarrollarse, se mantiene más activo y eficaz.Es decir, no todo está dicho respecto a los juegos de video, y seguramente aprenderemos más con el tiempo acerca de los efectos a larga duración, a medida que entendamos cómo el cerebro puede desarrollarse en más de una dimensión que hasta ahora nos es desconocida.

Jugando con la muerte

Articles

Cuidado con el alcohol

Trauma

Juegos de video

Solo las personas que han vivido un trauma saben lo que se siente; es una experiencia única y muy difícil de borrar de la mente, perdura por años con gran intensidad emocional.  Un trauma puede resultar de distintos tipos de circunstancias, desde personas que han vivido una guerra, otras que han sido víctimas de violencia o de una tragedia, o también aquellas que han presenciado un acto que las ha aterrorizado. Los niños también pueden ser afectados por un trauma, dejando secuelas de por vida.














Dependiendo del tipo de trauma, las consecuencias pueden ser emocionales, de conducta, como también a nivel cognitivo, es decir en la capacidad de pensar y de tomar decisiones, o dejar secuelas neurológicas.

Emocionalmente, la persona que vivió un trauma puede desarrollar ataques de panico, depresion, falta o exceso de apetito, y problemas para dormir. Es muy posible que desarrolle problemas de atención, concentración y memoria, afectando su capacidad de estudiar y/o de trabajar, y su calidad de vida. Puede sentirse confuso/a y tener problemas para organizar sus pensamientos.

Por ejemplo, personas que han vivido un terremoto, pueden tener miedo a estar solas, temer que otro terremoto vaya a ocurrir en cualquier momento y hasta sentir que el piso se mueve cuando en realidad nada está ocurriendo. No solo son más sensibles a lo que ocurre alrededor, pero también tienen recuerdos vividos que a veces se manifiestan como si estuvieran reviviendo el momento o en pesadillas. Su vida puede convertirse en una especie de “terremoto emocional”. De la misma manera otros tipos de trauma producen síntomas semejantes. Las personas que han tenido accidentes temen de otro, y están en estado de alerta cuando se sienten en situaciones semejantes. Las que han sido heridas por otra persona, temen volverse a encontrar con quien lo/a agredió y les parece ver la cara de esa persona en otras que luzcan semejante.

Pero no solamente se desarrolla un trauma por cosas que ocurren. Todos somos susceptibles de ser traumados por ser espectadores de una tragedia. Por ejemplo, aquellas personas que han presenciado un crimen.

La persona que ha vivido un trauma puede ser re-traumatizada por las circunstancias que siguen al trauma. Por ejemplo cuando el sistema judicial interroga una y otra vez, o quizás el abogado defensor busca como desacreditar las acusaciones. También es posible ser traumado nuevamente por un miembro de la familia, cuando por ejemplo la madre no le cree a su hija/o cuando le confiesa que fue molestado sexualmente .

También hay mucha gente que ha sido traumada y ni siquiera lo sabe. Este es el caso de personas que han vivido violencia en el hogar, y no han podido superar los miedos y la intimidación, a tal punto de no poder formar relaciones saludables, ya sea por evitar la intimidad, o por recrear otras relaciones abusivas y repetir la misma historia. Esta situación es lamentable, porque transcurren su vida en la oscuridad que puede dejar un trauma.

Estudios de investigación han demostrado que un trauma puede cambiar el sistema hormonal y neurológico por cambios químicos producidos por el stress. También se ha comprobado que un trauma puede afectar el hipocampo, órgano del cerebro que consolida la memoria, produciendo problemas para recordar información.

Hay muchas formas de superar un trauma, pero evitando hablar de ello no solo perpetúa los síntomas, sino que también los hace menos manejables. Quien cree que el tiempo lo borra todo, solo se engaña. Lo que ocurre en la mayoría de los casos es que los síntomas de trauma aparecen repentinamente y con intensidad en los momentos menos previstos.

Contar la historia puede ser difícil, pero trae alivio. Pero es importante saber a quién le va a contar la historia. No cualquier persona puede escuchar y entender. Por lo tanto es necesario ser bien selectivo.

Las terapias psicológicas son la mejor opción. Un psicólogo o terapista tiene el entrenamiento necesario para no sólo escuchar sino también ayudar con distintas técnicas que permiten consolidar una vida mejor y evitar consecuencias negativas. Muchas de estas terapias pueden ser cubiertas en su costo por el programa de Victimas de Crimen.  También hay programas de bajo costo que facilitan el acceso al tratamiento.

Además es de destacar que aquellas personas que han sufrido un crimen y han colaborado con las autoridades pueden solicitar la residencia en el país, para lo que necesitan asesoría legal.

Casa de la Familia provee servicios de psicoterapia a través del programa de Victims Witness Compensation del Estado de California. Para más información puede usted comunicarse con el siguiente número: 714-667-5220.

Cuando la mujer maltratada decide dejar su pareja

​​Dr. Ana Nogales

Resulta a veces difícil entender una adicción. Sin embargo, es sumamente importante entender este concepto, no solo para la persona adicta sino también para su familia.

La adicción es una enfermedad crónica que afecta al funcionamiento del cerebro y se manifiesta en forma biológica, psicológica, social y espiritual. La adicción se caracteriza por la dificultad de abstenerse, por la falta de control de la conducta, por el deseo intenso de continuar consumiendo, la dificultad de reconocer las consecuencias que le ocasiona tanto a sí mismo como a las personas con quien se relaciona, y una disfunción de la respuesta emocional. Así como otras enfermedades, tiene sus ciclos donde la persona puede recaer después de estar en un periodo de remisión.

Como se trata de una enfermedad, requiere tratamiento; la voluntad de la persona de cambiar su forma de actuar es primordial, pero por lo general no es suficiente. Muy por el contrario, los ruegos y llantos de quienes le desean bien suelen solo producir más frustración, y por ello terminan siendo contra productivos porque la persona regresa a consumir mas para contrarestar su infortunio.

Por otro lado, cuando un ser querido llega a su rescate, o le ayuda a minimizar el problema, (por ejemplo cuando le ayuda a ocultar el problema frente a los demás), sólo consigue que el adicto ignore más su situación, y continúa desarrollándose la adicción.

Esta enfermedad es progresiva, y su futuro es muy incierto porque trae complicaciones de acuerdo a cual sea la clase de adicción.

Podemos hacer una lista muy numerosa de adicciones, y ninguna será concluyente. Entre las más comunes, están las adicciones que tienen que ver con la ingestión de químicos tales como alcohol y drogas, la cafeína, o bien la comida. Otras tienen que ver con actividades tales como el sexo, la pornografia, los ejercicios físicos, las compras, el trabajo, el juego, robar, los videos, o el internet. Y podemos también mencionar otras psicológicas, tales como la adicción al amor, a las mentiras, al poder, al coraje o mal humor.

Lo que todas tienen en común es que a pesar de producir efectos negativos o nocivos, la persona no puede descontinuarse, aunque por lo general se miente a sí mismo pensando que lo puede parar en cualquier momento.

Como no puede interrumpir el proceso, va perdiendo el control de su dominio, y se establecen dos procesos: a) tolerancia: esto significa que cada vez necesita más para poder sentir el alivio o el efecto deseado, por ejemplo, debe tomar más para poder olvidar; b) dependencia: el adicto necesita consumir para evitar los síntomas de abstinencia. Los síntomas más comunes de abstinencia (cuando uno deja de consumir) son la ansiedad, irritabilidad, náusea, alucinaciones, dolores de cabeza, temblores, u otros.

Sabemos hoy en dia que la mayoría de las personas que desarrollan una adicción han vivido un trauma, más comúnmente en la niñez, y provienen de familias donde uno o más de sus integrantes son adictos, o de familias disfuncionales.

Es muy difícil poder llegar a conclusiones, porque cada persona es un mundo privado, y por supuesto habrán adictos que no han vivido un trauma, o que vienen de familias sin tendencias adictivas. Pero también podemos aclarar que un evento que no es comúnmente catalogado como traumático, puede haber sido vivido como trauma, como también que la falta de historial familiar positivo relacionado con adicción no sea tal. Por ejemplo, algunas adicciones pueden presentarse como características positivas de la persona, como aquel hombre sumamente trabajador que da la imagen de una persona muy responsible, pero que encubre su dificultad para relacionarse con la gente, y una ansiedad incontrolable cuando no puede ir a su trabajo, y esto le trae problemas con su esposa e hijos porque nunca está presente. Así también podemos describir al adicto sexual, que se siente muy potente o viril, cuando en realidad se trata de una compulsión que encubre dificultades para establecer una relación íntima.

El primer paso para contrarrestar una adicción es reconocer que uno es adicto. Este primer paso puede llevar bastante tiempo y quizás sea el más difícil, porque las excusas son inagotables. A veces la familia debe intervenir para explicarle su preocupación y proponerle un tratamiento. Una vez que el adicto acepta que tiene esta enfermedad, es posible buscar ayuda.

Cuando se trata de una adicción tóxica, es necesario limpiar el sistema con un tratamiento médico y luego comenzar el proceso de rehabilitación que puede durar desde 30 días a varios meses. Una terapia psicológica es muy recomendable, porque el adicto tiene que aprender de sí mismo, de cuáles son sus mecanismos de defensa y de donde surge su adicción para poder estar prevenido y desarrollar otras formas de actuar o de pensar cuando se le presenten situaciones que lo tienten,  y además conocer sus fortalezas para saber que tiene consigo todo lo que necesita para no recaer.

Luego continuarán los grupos de apoyo, tales como alcohólicos anónimos, para mantener la sobriedad, y dar fe de que SI SE PUEDE controlar una adicción!

Adicciones

Insomnio

Cuando la mujer maltratada decide dejar a su compañero es porque ya ha atravesado un largo proceso del cual sabe que no tiene otra salida. Sin embargo, esta decisión no le es fácil y, por lo general, atraviesa por muchos obstáculos antes de tomar esta medida.

El tema de la violencia familiar ha sido el centro de discusión en esta columna basado en un programa desarrollado por el Instituto Mexicano de Investigación de Familia y Población y la UNAM. Para esto, un caso ficticio fue formulado por su equipo de investigaciones y presenta una situación en esa ciudad, muy común en nuestras vidas, y que he presentado al lector para sus comentarios.














El caso es el siguiente:

“Rosita vive con su esposo Víctor y tienen dos niños, un niño de 3 y una niña de 5. Rosita terminó quinto grado de la escuela primaria y es ama de casa, pero hace tiempo que quiere dejar a Víctor. El no le da suficiente dinero para los gastos de la casa y no la deja trabajar porque es muy celoso. Cuando llega a la casa borracho, la insulta y a veces la obliga a tener relaciones sexuales con él. Rosita viene aguantando esta situación hace cuatro años y no le ha dicho a nadie. Ya no sabe qué hacer”.

El lector ha participado con sus respuestas para solucionar el problema de Rosita y Víctor respecto de pedir ayuda, tanto sea para ella como para él. Hoy vamos a discutir la decisión de dejar al compañero.

Las respuestas recibidas de los lectores incluyen puntos de vista contradictorios acerca de si Rosita debería dejar a Víctor. Una persona escribió que Rosita debería darle una oportunidad más a Víctor (¿hasta cuándo?, sería la pregunta consiguiente), que debería pensar en educar a sus hijos mientras sean menores de edad (¿qué clase de educación es posible en medio de la violencia familiar?) y además no existe punto alguno si luego la mujer vuelve con él (esta será la pregunta que será tenida en cuenta).

Consideremos la respuesta de uno de nuestros lectores llamado Ricardo, quien concluye que Rosita se miente a sí misma cuando dice que ya no sabe qué hacer pues en realidad no ha hecho nada, porque no le ha hablado a nadie, ni ha buscado ayuda en ningún lugar. Para Ricardo, Rosita debe perder el miedo y empezar a luchar.

Es totalmente cierto que el primer movimiento hacia la sanidad mental es poder revelar lo que está ocurriendo. Todo progreso sucede en pequeños e intermedios pasos. En el transcurso del tiempo y la adaptación de la pareja y la familia a los cambios, son muchas las posibles consecuencias con las que la vida nos puede sorprender, sin necesidad de que la mujer maltratada tenga necesariamente que romper su relación.

Los estudios realizados muestran que no existe una respuesta conveniente para cada mujer que sufre, sino que la solución depende del entendimiento de cada relación en particular. La mujer maltratada entiende que su decisión no es fácil y que no puede apresurarla. Pero además sabe que no le ocurre sólo a ella, sino que responde a una típica decisión que la mujer maltratada tiene que hacer. El siguiente es el proceso que atraviesa la mujer cuando decide dejar a su compañero, conceptualmente como un espiral en el que a veces puede regresar a episodios anteriores, pero que tarde o temprano la llevará a conquistar su objetivo: parar la violencia.

Preconsciente: Esta fase se caracteriza por la negación de lo que está ocurriendo o por culparse a sí misma, sin reconocer las conductas abusivas del compañero o justificándose como algo normal de esperarse.  
Consciente: En este período la mujer reconoce la violencia como abusiva, ya sea física, sexual, mental o emocional. Aprende a dónde puede recurrir a pedir ayuda y está dispuesta a confiar su problema a un miembro de la familia o amigos. Reconoce el fatalismo de la situación.  

Preparación: Pide ayuda a amigos o familiares, crea un plan de emergencias, recurre a las instituciones para pedir ayuda y participa en grupos de apoyo. Amenaza a su compañero con dejarlo y de hecho se va, aunque sea por períodos cortos.

Acción: Desarrolla estrategias activas para manejar el abuso, se va definitivamente, consigue una orden de restricción para protegerse y requiere protección legal. Lo interesante de este modelo es que muestra que la mujer maltratada progresa y en su propio tiempo para poder tomar su determinación y que el controversial ir y venir en sus decisiones para parar el abuso es parte del proceso que, en definitiva, la llevará a terminar con la violencia.

Continuaremos más adelante con la decisión de Rosita de dejar a Víctor, y las consecuencias en sus hijos.

Siempre existe una buena oportunidad para celebrar cumpleanos, bodas, graduaciones, aniversarios,… Celebrar brindando con una copita es una tradición cultural muy arraigada y con ella va el alcohol. “Echate una cervecita!, y aquí va la otra!, y ahora un tequilita”, todo con diminutivos como para hacerla más inocente. Mientras tanto, el problema del alcohol sigue siendo prevalente en nuestra comunidad que consume alcohol en altas cantidades según las estadísticas lo indican. Sabemos que el consumo de alcohol incrementa a medida que nos aculturamos a este país, muy posiblemente por la ansiedad con la que se vive aqui, encontrarse con que la vida no es tan sencilla como nos contaban, añoranzas ,y la falta de la familia y amigos.

No todo lo que incorporamos al

vivir en este país es bueno. Este es

un hecho para las mujeres quienes

trabajan a la par del hombre

mientras continúan con las

mismas responsabilidades

hogareñas, es decir que multiplican

su quehacer. Mientras las mujeres

por lo general no toman en público

en nuestros países latinoamericanos,

lo comienzan a hacer más y más a

medida que se adaptan al modo de

vida de este país.

Y el tomar en exceso se convierte en un problema muy serio cuando los jóvenes van a la Universidad, no necesariamente por ser alcohólicos sino por tomar en exceso en reuniones sociales, al punto de poner a riesgo la salud y seguridad de sí mismos o de otros.  Para ellos, es el despertar a la vida adulta y “vivir la vida” independientemente, sin tomar en cuenta como el alcohol afecta la capacidad de aprender. Para la sociedad, el alcohol trae consecuencias fatales. Aproximadamente 80,000 personas mueren cada año por consecuencias del alcohol, siendo la tercer causa de muerte en los Estados Unidos.

Existe bastante confusión acerca de cuándo se considera excesivo el tomar. Tomar en exceso es cuando en un periodo de dos horas se consume aproximadamente 4 (en mujeres) o 5 (en hombres) tragos, dependiendo de la persona, llegando a una concentración de alcohol en sangre (BAC) de 0.08g/dL.

El problema con el alcohol comienza con episodios de alto consumo, quizás para lidiar con un problema emocional, una circunstancia difícil, o para evitar el dolor, ya sea físico o emocional.  Mientras la intención es adormecer sentimientos negativos o sentirse más contento, el alcohol lo va deprimiendo mas y mas. Cuanto más deprimido está, más desea tomar, sintiéndose más deprimido en la medida que pasa el efecto inmediato de la bebida. Cuando el consumo continua, se establece la dependencia. Una persona se vuelve dependiente del alcohol cuando siente una necesidad de tomar compulsivamente, va de a poco aumentando el consumo, y tiene síntomas de ansiedad, temblores, náusea, y hasta convulsiones cuando intenta dejar de tomar. Al no poder dejar a un lado el alcohol, comienza a tomar aún más, desarrollando tolerancia, es decir tiene que tomar más para conseguir el mismo efecto.

La adicción al alcohol se establece cuando a pesar de saber cuales son las consecuencias negativas de tomar, la persona lo continúa haciendo. Es aquí donde ha perdido el control por mas que asegure e insista que puede dejar de tomar cuando quiera.

Los efectos del alcohol dependen de la cantidad y duración de su consumo. La siguiente es una lista de las consecuencias que trae el abuso del alcohol según Centers for Disease Control:

  • Daños no intencionales (ejemplos: accidentes de auto, caídas, quemaduras, ahogos)
  • Daños intencionales (ejemplos: heridas de armas de fuego, asalto sexual, violencia doméstica)
  • Envenenamiento por alcohol
  • Enfermedades de transmisión sexual
  • Embarazos no intencionados
  • Defectos de nacimiento, bebés que nacen con el síndrome de alcohol fetal
  • Problemas sexuales
  • Complicaciones con la diabetes


A largo plazo, los efectos del alcohol se multiplican y pueden resultar en demencia, alta presión, embolias y otras enfermedades cardiovasculares como ataques al corazón, enfermedades del hígado, problemas gastrointestinales, daño neurológico, depresión, ansiedad, suicidio, riesgo de desarrollar cáncer de hígado, garganta, colon o cáncer de pecho y muerte.

A esta lista falta agregar los problemas emocionales severos que el exceso de alcohol trae no solo al consumidor sino a toda la familia y las generaciones siguientes.

Es recomendable que consulte con el doctor cuando una persona decide dejar de tomar, porque los efectos de cortar con el alcohol pueden ser demasiado intensos y hasta arriesgados. El tratamiento del alcoholismo lleva tres estadios:

  • Desintoxicación bajo control médico ya que pueden ocurrir convulsiones, alucinaciones, delirios y en algunos casos la muerte.
  • Rehabilitación: una vez que el alcohol ya no es parte de la vida diaria, es sumamente importante una terapia psicológica para poder entender que lo llevó a tomar, y aprender otras formas de lidiar con esa angustia para evitar volver a caer en la trampa del alcohol.
  • Sobriedad: para ello es imprescindible mantenerse lejos del alcohol. Los grupos de Alcohólicos Anónimos ayudan en esta etapa crucial. Es necesario tomar distancia de todo aquello que esté asociado con el alcohol, ya sea los “amigos de copas”, los lugares o cualquier situación que resulte en tentación. Recuerdo un paciente que decidió no ir mas a fiestas, no porque el alcohol estuviera allí, sino por la música ranchera que le traía la urgencia inmediata de tomar.