Dr. Nogales - Psychological Counceling
 
Articulos
 
   DEPRESIÓN EN LOS HOMBRES

¿Que los hombres no se deprimen? No existe nada más errado que pensar así. La depresión aqueja a 6 millones de hombres en los Estados Unidos. El problema es que muchos hombres no reconocen lo que sienten como depresión, porque consideran que la depresión es cosa de mujeres o de personas débiles.

La depresión aqueja a aproximadamente un 10% de los hombres y se expresa no sólo como falta de energía y deseos de participar en actividades, problemas para dormir, dificultad para levantarse por la mañana, tristeza, pérdida o exceso de apetito, y falta de motivación, sino también con impaciencia, irritabilidad y coraje. Lamentablemente, estos síntomas que algunas personas justifican como típicos de los hombres, no son tratados o bien, son ocultos con el uso de alcohol o drogas, que solo los lleva a hundirse más en en la oscuridad de la depresión.

No se puede generalizar a todos los hombres, pero muchos aprenden a rechazar ayuda profesional, no sólo por cuestiones emocionales, sino también por problemas médicos, extendiendo las enfermedades o hasta complicándolas. Las estadísticas indican que las mujeres recurren a un profesional tres veces más seguido que los hombres. Antes se creía que esto ocurría porque “ellas” eran más delicadas, pero resulta ser que son “ellos” quienes prefieren no ir al médico aun cuando la condición es seria. Hace poco vi en mi oficina a un hombre que perdió su pierna por complicaciones de una infección menor. Su gran remordimiento fue su actitud, ya que me confesó que por su propio sentido de orgullo no quiso ir al doctor cuando un clavo oxidado se incrustó en su pie, ni tampoco luego cuando el dolor aumentaba. Para él, un hombre iba al médico sólo cuando la situación era intolerable. Y así lo hizo. Fue al doctor cuando le tuvieron que amputar su pierna porque la infección ya no podía ser controlada. Fue el precio que este hombre pagó por lo que su cultura le enseñó. Otros han pagado con su vida.

La cultura enseña y no siempre enseña bien. Muchos niños aprenden a ocultar sus vulnerabilidades y a suprimir sus emociones, de manera que cuando llegan a adultos no sólo no saben expresar sus emociones, sino que ni siquiera las reconocen. Y cuando en una relación íntima le preguntan que sienten, por lo general responden con confusión, o bien dar a conocer un pensamiento en lugar de un sentimiento. No hay duda que existe diferencia entre sentir y pensar, pero para ellos es mucho más fácil decir “me parece que actué mal”, en lugar de aceptar un sentimiento tal como “me avergüenza lo que hice”.

Es difícil para los hombres que aprendieron a ser estoicos y aguantarse lo que sienten, poder pedir ayuda. Al respecto, cuánto más el hombre se siente identificado en una cultura machista, más resiste una terapia. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de adaptación y más aun cuando ciertos temas tabúes se hacen públicos. Mientras más se habla de la depresión en los hombres, más es admitida.

Sin embargo, todavía son más las mujeres que vienen a consulta pidiendo ayuda porque su marido está deprimido, que los hombres que arriesgan su “reputación” con acercarse a un profesional. Esta actitud trae problemas graves consigo, porque una depresión no solo afecta a quién la vive, sino a la familia que lo rodea. Lamentablemente, la persona deprimida que no procura tratamiento, no disfruta de su vida, mientras que podría mejorarla con psicoterapia y/o medicación.

 

 
Ana Nogales
Inicio
Conoce a la Doctora
Galeria de fotos
Prensa
Proximos Eventos
Libros Recomendados
Adquiera Ahora
Colegas
Kit de Prensa
Contacto
Dra. Ana Nogales
Buscar